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Variedad y calidad: LA FIESTA DEL ACEITE NUEVO

  • El hotel Palace de Madrid será un lujoso jardín de variedades de aceituna

  • Un millar de profesionales podrá sopesar la calidad de los nuevos virgen extra

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El Salón OLIPREMIUM volverá a ser el próximo 22 de febrero el mejor escaparate de la increíble riqueza varietal del olivar español. En los amplios salones Medinaceli y Julio Camba del hotel The Westin Palace Madrid (Plaza de las Cortes, 7), alrededor de un millar de visitantes profesionales podrá sopesar la calidad de los virgen extra de la última cosecha. Será la gran fiesta del aceite nuevo.

Una ocasión de oro para familiarizarse con las características de los mejores virgen extra de las grandes variedades de aceituna españolas, desde la dulce arbequina –la más viajera y versátil- hasta la poderosa picual que reina en los olivares de Jaén, la equilibrada y pujante hojiblanca o la cornicabra que ejerce su hegemonía en la meseta inferior.

DEGUSTACIONES EN PRIMICIA. No acaba aquí, ni mucho menos, el catálogo de variedades que estarán presentes en el IV Salón OLIPREMIUM. Distribuidas por las mesas de la muestra, los visitantes también podrán familiarizarse con los mejores atributos de algunas de las variedades originarias de los territorios españoles bañados por el Mediterráneo, como la arrolladora personalidad de la farga procedente de olivos milenarios, la extrema finura de la canetera, la complejidad de la castellonense morruda (“morrut”, en su lengua vernácula) o la elegante ligereza de la arbosana de los campos de olivos de Tarragona.

Los profesionales que se pasen por el Palace también tendrán ocasión de degustar en primicia los mejores aceites de la picuda cordobesa (potencia y elegancia cogidas de la mano) o de las singularísimas arróniz navarra, manzanilla (sevillana y cacereña), ocal o cornezuelo, sin olvidar algunas de las variedades internacionales más arraigadas entre nuestras fronteras, como la koroneiki griega o la frantoio italiana. Un lujoso y extenso jardín de variedades reunidas bajo un mismo techo. Seguiremos informando. Cuadratín

Aceitunas sin fronteras: EL GUSTO DE LA VARIEDAD

aceitunas italianasSe confirma la globalización varietal en los mundos del aceite de oliva. Como viajeros incansables, los frutos mejor considerados del olivar atraviesan territorios desde su lugar de origen y se plantan en paisajes que, en muchas ocasiones, poco tienen que ver con el hábitat al que están acostumbradas.

Sin duda la más viajera de todas es la variedad arbequina que encontramos en la práctica totalidad de los países productores desde California a las tierras bañadas por el Mediterráneo. También la picual dominadora en el oceánico olivar de Jaén se mueve lo suyo y, aunque sea de modo experimental, no deja de someterse a multitud de pruebas por parte de almazaras de todo el mundo.

DE IDA Y VUELTA. No hay fronteras y de lo que se trata es de aprovechar lo frantoio melgarejomejor de cada casa. En España, esta expansión de las variedades, aquí llamadas foráneas, no pierde comba. A la luz de excelentes resultados, como el de Olis Solé, Claramunt o Melgarejo, la frantoio, variedad reina de la Toscana, recibe cada vez más atención por parte de los productores vanguardistas. Algo de esto pasa también con la koroneiki, a raíz del buen trabajo desempeñado por la marca Dauro que, aunque no la elabora de manera monovarietal, sí la usa para su aceite de mezcla (es decir, el que además de la koroneiki griega lleva hojiblanca y arbequina).

olis soléSon, claro está, trabajos testimoniales en un panorama dominado por la picual y la arbequina, aunque no dejan de ser interesantes y muy atractivos para restaurantes de alta gama y consumidores atentos. Así lo señala la buena estrategia comercial diseñada por la firma de Tarragona Olis Solé que no sólo se ha ceñido a la frantoio sino que, en un apasionante viaje por las esencias mediterráneas, ha elaborado también la siciliana nocellara, además de un aceite de arbequina y otro de koroneiki completando así la cuadriga fundamental de la oleicultura del Mare Nostrum.Cuadratín

KORONEIKI

KoroneikiTambién llamada ladolia, kritikia, koroni o vaciki, entre otras sinonimias. Procedente de Grecia, la koroneiki posee un vigor medio y forma parte de las variedades de floración temprana. No se desprende del árbol con facilidad y tiene una productividad alta. Entre sus virtudes figura también la de no dar demasiados sustos al olivicultor ya que, en condiciones climáticas de cierta normalidad, responde a comportamientos productivos bastante regulares. Además, posee un rendimiento graso alto. Sus aceites tienden a ser dulces y amables, virtudes que explican el desarrollo que esta aceituna ha tenido en los últimos años por distintas geografías olivareras. Sin embargo, no parece arraigar bien en zonas frías. Algunos especialistas la comparan con la arbequina. En España comenzó a ser conocida por su participación en el coupage de Dauro, a raíz de que su elaborador, Agustín Santolaya, se enamorara de la variedad y decidiera combinarla con arbequina y hojiblanca.Cuadratín

D.O.P. Aceite de la Rioja: LA FRONTERA NORTE DEL OLIVAR

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La Rioja cuenta con hasta 13 variedades de aceituna autorizadas por el Consejo Regulador. / DO ACEITE DE LA RIOJA

Hace escasas semanas, la Almazara Experimental La Grajera era escenario de unas interesantes jornadas técnicas dirigidas al sector olivarero de la Rioja, en las que se habló largo y tendido de las técnicas de cultivo, elaboración y comercialización del oro líquido, un producto con bastante más tradición de lo que mucha gente cree en el territorio de la actual comunidad autónoma riojana. Es sólo un ejemplo del momento de ebullición que vive estos días en la Rioja el más noble de nuestros aceites vegetales.

El olivar riojano se encuentra en el límite geográfico del cultivo. /  CUADERNO DE CAMPO-ÓSCAR SOLÓRZANO
El olivar riojano se encuentra en el límite septentrional del cultivo. / CUADERNO DE CAMPO-ÓSCAR SOLÓRZANO

En las más de 5.500 has del olivar riojano conviven variedades de aceituna tradicionales –no faltan quienes las califican de autóctonas– como royuela, redondilla, machona o negral con otras llegadas de distintos enclaves de la cuenca del Ebro –las arbosana y arbequina, la empeltre aragonesa– o de latitudes más remotas, como la andaluza picual o la foránea koroneiki.

RICOS EN ÁCIDO OLÉICO. Un prometedor catálogo aceitunero que está siendo rigurosamente estudiado por los técnicos de la joven –aprobada en 2004- Denominación de Origen Protegida (DOP) Aceites de la Rioja y la Consejería de Agricultura del gobierno regional, a fin de conocer a fondo su potencial para la obtención de aceites virgen extra del escalón más alto de la calidad. Entre ellos Juan B. Chávarri, coordinador de los trabajos de investigación en olivicultura y elaiotecnia en el centro experimental de La Grajera, para quien la Rioja puede aportar al actual panorama español la acusada personalidad de unos aceites obtenidos en el límite septentrional del cultivo de la aceituna, aromáticos y con alto contenido en ácido oleico.

Aceites de la Rioja en London Wine Experience 2012. / DO AR
Aceites de la Rioja en London Wine Experience 2012. / DO AR

En cuanto a las variedades, predomina la arbequina y ganan peso día a día los que se elaboran con la aceituna redondilla, la única de las tradicionales que puede catalogarse en rigor de autóctona tras el correspondiente estudio genético. A diferencia –como también informa Chávarri– de las conocidas por los nombres de royuela o bermejuela, machona y negral, en las que se han encontrado coincidencias concluyentes con las arróniz navarra, royal de Calatayud y bodoquera aragonesa, respectivamente. “Tenemos ahora”, concluye Chávarri, “más de sesenta biotipos de olivo en estudio, por lo que no hay que descartar la aparición de nuevas referencias autóctonas en un futuro próximo. Los estudios genéticos requieren su tiempo”.

LARGA TRADICIÓN OLIVICULTORA. La fuerza de los aceites de la DOP reside, sin duda, en la diversidad de frutos y tipos de aceite, pero también en una  ascendencia que se remonta a tiempos de la dominación romana, como atestiguan tanto el tipo de prensa que utilizaban los trujales hasta el s.XIX como diversos restos arqueológicos hallados en los municipios de Alfaro y Murillo de Río Leza. Fueron los árabes quienes extendieron el olivar por amplias zonas de la región. Los primeros datos incontrovertibles sobre la producción aceitunera de la región se encuentran en el Catastro del Marqués de la Ensenada, del siglo XVIII.

La producción olivarera alcanzó su apogeo a mediados del siglo XX, con 5.780 has de olivar en 1942, 81 trujales censados en 1953 y hasta 7.000 has de cultivo a finales de la pasada década de los sesenta. El auge de otros cultivos más rentables, a la cabeza de ellos la vid, fue el principio de la decadencia del olivar, que en 1993 alcanzó su mínimo histórico, con apenas 2.700 has en producción.

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Dos variedades tradicionales: arriba, negral; sobre estas líneas, machona. / CC

Hubo que esperar al último cambio de siglo para el relanzamiento de la industria aceitera, gracias sobre todo al impulso de una iniciativa privada atenta a la creciente demanda de aceites de calidad en los mercados nacionales e internacionales. La Asociación de Trujales y Olivicultores de la Rioja (constituida en el año 2000) y firmas como Almazara Ecológica de la Rioja, Trujal 5 Valles o Kel Grupo Alimentario, entre otras, iniciaron un movimiento de modernización del sector al que pronto se sumó la mayoría de las cooperativas. Hoy son más de una docena las almazaras incluidas en la DOP Aceites de la Rioja, una marca de calidad que comienza a sonar con fuerza en los principales foros aceiteros del planeta. JOSÉ RAMÓN PEIRÓ

DAURO

ELABORADOR: DAURO. ORIGEN: SIURANA D’EMPORDÀ Y TORROELLA DE FLUVIÀ (GERONA). ACEITUNAS: ARBEQUINA, HOJIBLANCA Y KORONEIKI. RECOLECCIÓN: NOVIEMBRE DE 2013. PRESENTACIÓN: 500 ML. PRECIO: 11 €. FECHA DE CATA: 02/06/2014.

Dauro006 (8)_EUna quincena de años avala la trayectoria de esta marca. A partir de olivos plantados en 1996, Dauro demostró desde su primera cosecha, allá por el año 2000, que los aceites españoles estaban lejos del techo cualitativo que podían alcanzar. Desde entonces ha funcionado como un sinónimo del lujo refrendado por una larga lista de premios nacionales e internacionales (el último, una medalla de oro en The Los Angeles International Extra Virgin Olive Oil Competition 2014). Entre otras cosas, este gran aceite, obra del enólogo Agustín Santolaya, demostró las ventajas que puede brindar un sabio manejo del coupage que en su caso incorpora la koroneiki, una variedad griega que desde entonces no ha dejado de llamar la atención de otros elaboradores. La añada 2013 se presenta con un color amarillo vivo con reflejos dorados y ligeramente velado. Su nariz es viva, directa y muy frutal, aunque en una línea tal vez más madura que años anteriores. Buen repertorio de aromas de manzana (royal gala, fuji). En boca persiste esta grata sensación de madurez. Cierra con un final de medio recorrido y ecos dulces.Cuadratín